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Filosofía GB Bikers: MTB libre y sin etiquetas

 

Por desgracia, la enseñanza, aprendizaje e instrucción no es algo que se conciba como necesario en nuestro mundillo, y tiene una explicación que conforme avances en el texto entenderás.
Como colectivo, invertimos poca atención a de verdad saber manejar la bicicleta de manera consciente y mucha de nuestra atención y energías en cosas externas a nosotros (Bicis, equipamiento, dispositivos…) y para vivir realmente la experiencia de la bici parece que simplemente con lanzarnos a hacer cosas sin el mínimo conocimiento, «pasar» un obstáculo o bajar rápido es suficiente. También da la sensación de que si no llevas el mejor material no puedes disfrutar del MTB, que por el hecho de hacer buenos tiempos bajando  «ya sabes montar» o que un desnivel catalogue la dureza de la ruta. No entiendo que un reloj o número juzgue la calidad de mi pilotaje o experiencia; me gusta ir rápido y fuerte a veces, sacarle el jugo a la senda jugando con los obstáculos que me oferece, otras veces voy más tranquilo, también me entreno y utilizo ciertas métricas pero como filosofía de vida (y como mi profesión) desde hace muchos años llegas a un equilibrio. Te lo explico…

Internet nos llena los ojos de videos con un contenido que no se ajusta a las necesidades o ambiciones reales del usuario medio. Somos la generación menos preparada de la historia del MTB a nivel físico o técnico pero la que va equipada con la mayor tecnología punta. Pincha en este enlace sobre esta interesante reflexión sobre la evolución de las bicicletas y las necesidades reales del colectivo en general. La industria ha volcado buena parte de su marketing a una modalidad concreta, el “gravity” y cada vez con mayor tendencia al trailbuilding de caminos artificiales y flow, dejando de lado los atributos más esenciales y que forjaron al MTB e hicieron de él aquél deporte tan famoso en los años 90 y que tanto nos conectaba con la montaña o la aventura. Esa narrativa extrema o de riesgo o velocidad que se nos está vendiendo del MTB no se corresponde con la realidad de lo que es o por lo que surgió este deporte. Doy charlas en colegios y cuando trato de lograr una definición por parte de niños que están fuera del mundillo del MTB todos lo asocian a lo mismo: riesgo, protecciones, acantilados, caídas, bike parks, saltos grandes o acrobacias… es siempre el mismo comienzo en esas charlas a los niños, pero es lo que se nos enseña en el contenido multimedia y es la imagen que damos a día de hoy como deporte al exterior. Parece que es cuestión de afrontar riesgos, huesos rotos, caídas y altas velocidades. Una versión totalmente diferente por la que nosotros como colectivo empezamos a montar en bici allá en los 90, y no me malinterpretes, también saltábamos, y mucho. La bici es un juego, un juego que desarrollamos al aire libre en una cancha incomparable, la naturaleza, la montaña, el monte, un parque con nuestra imaginación… Insisto, he competido a nivel nacional e internacional, pero creo que jamás perdí la esencia de lo que es este deporte y por ello continúo siendo profesional de ello pasados muchos años.

La sensación de velocidad es algo intrínseco, que va en la naturaleza del MTB y a todos nos gusta, si, pero no lo es todo. Hay mucho más: la sensación de libertad, libertad de movimientos, el aire en la cara, visualizar la panorámica del paisaje, el reto de luchar por conseguir tu recorrido planificado, el esfuerzo físico y técnico de lograr un paso concreto, el juego de la bici, la sensación de control que tienes cuando has trabajado en tu técnica, la atención y presencia que te aporta el rodar con la bicicleta, la adrenalina de manejar la bici a diferentes velocidades y con sus dificultades, el contacto con la naturaleza y pararte a conocerla y admirarla, experimentar esa soledad tan bonita en la montaña o compartir las experiencias y viajes con amigos o conocidos, la aventura, el convivir con otros colectivos y demostrar que somos gente normal que vamos por la montaña buscando una experiencia respetuosa y racional. Estas nuevas hornadas de MTBikers no prestan atención a todo eso anterior porque la narrativa que se les cuenta del MTB es otra. Saltos, velocidad, braps, Strava, bike parks, forrarse de protecciones y querer llevar tecnología que nos sobrepasa ha fagocitado nuestra atención. No demonizo nada de lo anterior, me encanta el bike park y saltar, ¡¡me flipa!! pero eso es solo una parte del juego. Me gusta todo, subir, bajar, trial, sendas rotas, sendas rápidas, saltos, el esfuerzo, la técnica, rodar por sitios más tranquilos o más extremos… creo que no le hago ascos a nada en este deporte y ello me hace tener una visión global del deporte.



A veces, ni tan siquiera esos corredores “top” que vemos en la copa del mundo tienen esa armonía con lo que es el mountain bike en realidad y en la mayoría de las ocasiones la imagen que transmiten actualmente no se representa con la realidad del ciclista recreativo y se opta por hacer énfasis en los beneficios de sus productos patrocinados que supuestamente nos harán mejores y más felices solo por el hecho de adquirirlos en lugar de mostrarnos los valores tan importantes que como atletas de élite representan. Supongo que es un tema social, y no es algo del MTB. Prima «vender, comprar y tener» antes que «aprender, experimentar o ser».

El MTB no es un deporte de riesgo ni un deporte extremo, no es necesario tener que correr o irte a un bikepark al motorway para disfrutarlo. Para disfrutar de él necesitamos entender qué conlleva y cómo afrontarlo. Nos necesitamos a nosotros mismos pero bien preparados a todos los niveles. Nuestra mejor protección es nuestro conocimiento y práctica y saber para lo que estamos preparados o no, divertirnos y no pasar miedo. Nuestro peor enemigo es nuestro ego, las excusas, pensar que es algo externo a nosotros lo que nos va a hacer disfrutar o sobrepasar los obstáculos, las prisas, la falta de realismo y querer buscar algo en el MTB que no es la esencia de este deporte.

¿por qué entonces estamos aquí?
En GB BIKERS transmitimos el MTB como si estuvieras en una carrera universitaria, pero con un alto grado de diversión. Tocamos asignaturas troncales y asignaturas optativas, que ya irán enfocadas a nuestras ambiciones. Todas las asignaturas están relacionadas unas con otras y debemos tenerlas todas aprobadas. Imagina una ingeniería, para aprobar la estadística o la química necesitas saber de matemáticas. Lo mismo sucede con la técnica o la condición física. El colectivo piensa que son disociables cuando no lo son. Los alumnos experimentan altas demandas físicas para los gestos técnicos más básicos y es en la escuela cuando entienden la necesidad de trabajar de manera global. Por otro lado no es lo mismo un territorio que otro, o que seas un ciclista recreativo o uno recreativo de competición, o que seas un alto rendimiento.

Tampoco entiendo de etiquetas y eso me hizo mucho más completo. Crecí en uno de los territorios más exigentes de España a nivel técnico y físico y la propia montaña me enseñó que los caminos son los que son, ya sea con una bici u otra, en aquellos tiempos existía 1 sola bici y no nos planteábamos más, era lo normnal rodar por los mismos sitios por los que ahora vamos cuestionándonos si necesitamos otro material, en lugar de estar presentes en lo que hacemos y esforzarnos. En aquellos tiempos las sendas de hoy día catalogadas con nombres que antes no existían se hacían con una bicicleta rígida de 26 pulgadas. Ni ahora somos tan buenos ni antes éramos tan malos. Se hacían. No es que quiera volver a las 26″ pero aquello era ciclismo de montaña, lo mismo que es hoy, independientemente de cómo vayas vestido o el recorrido y el ángulo de dirección que lleves en tu bicicleta o esa mágica geometría que parece que nos va a hacer solas las curvas. La montaña es la misma que hace 30 años y no entiende de recorridos. A día de hoy sigo sin saber qué parte de mis caminos del día corresponden al “enduro”, “trail”, “all mountain”, “cross country”, “downhill”…. no somos etiquetas, somos conocimiento y práctica para un solo deporte. Somos ciclistas de montaña, las sendas y los territorios son muy variados como para etiquetarlos bajo una terminología que resuena a una necesidad creada para vender tipos de bicis para “diferentes” usos. En los tiempos de las tijas normales y las ruedas pequeñas no existía tanta variedad de bicis, pero las sendas eran las mismas, e incluso más difíciles pues la cultura del trail building aún no había nacido y las sendas estaban tal cual lo marcaba la naturaleza, sin arreglos.

Se achaca mucha de la evolución en el pilotaje a la mejora de las bicicletas, y creo que hay que pensar en si fue antes el huevo o la gallina. Los pump tracks se han extendido en muchos municipios, hay escuelas, skill parks, bike parks, equipos con técnicos especializados, los caminos se arreglan y adecúan en muchos territorios para el uso del MTB y si quieres acceder a un sendero de características concretas consultas en Apps, webs con rutas y te diseñas un track que con un GPS vas a tiro hecho. La diversidad de opciones para jugar con la bici es infinitamente más grande que hace 30 años. ¿son las bicis más capaces? Por supuesto, pero es la mejora en nuestras “instalaciones” y la evolución propia de un deporte joven la que nos hace sacar el partido de esas bicis mejorando nosotros mismos y por tanto aprovechamos esas capacidades del material. ¿entonces, antes el huevo o la gallina? 🙂

 

Volvamos a las asignaturas troncales: Condición física, técnica, técnica de pedaleo, coordinación fundamental, desarrollo y realidad personal, conocimiento e historia del MTB, conocimiento del medio, conducta en la montaña, equipamiento personal, mecánica básica… son las asignaturas troncales. Todas ellas las unimos en un mix para forjar la figura del ciclista de montaña real, no el de los videos de Youtube.
Debido al desconocimiento en formación la creencia del aprendizaje se concibe en la propia montaña, rodando o lanzándose a rodar senderos con muchos obstáculos o dificultades. Eso era trabajar técnica en los 90, si. Las cosas han cambiado. Pregúntate, ¿aprende un jugador de baloncesto jugando al baloncesto? No, aprende cuando primero le enseñas a ser coordinado con ejercicios sin balón, después le enseñas a mover sus pies de diferentes formas y velocidades sin un balón en las manos o rivales a su alrededor, a botar de diferentes modos, a dribblar en diferentes direcciones con y sin balón, a lanzar en estático y después en dinámico, en suspensión, con un rival de frente, a coger posición para ganar un rebote, a posicionarse para defender, a tener lectura del juego. Y después juegas al basket, cuando ya sabes de qué va cada cosa del juego. Y algo muy importante que hacen los países dominantes del basket, a jugar en todas las posiciones. La mayoría de los grandes jugadores de pequeños jugaron en todos los puestos y es cuando te dan un baño de realidad. ¿te creías bueno? espera a jugar en todos los territorios.

Algo similar ocurre con el MTB. Hemos de tocar todo, de manera aislada primero, en un entorno “ideal”, que no nos condicione, donde podamos aprender a reproducir el gesto que necesitamos para trasladarlo después a situaciones similares, pero con diferencias que nos permitirán entender a dosificar nuestros movimientos dentro de un mismo gesto para después aprender a movernos más o menos en función de lo que demande cada sector, que siempre es diferente del otro aunque sean de la misma temática.
Es muy frecuente y trato con muchos chicos o personas que desde sus inicios enfocaron toda su atención a las bajadas, y esta decisión está creando grandes carencias. El trabajo en llano o en subidas gracias a la falta de gravedad que no nos empuja demanda mucho más al ciclista, nos enseña más a nivel de equilibrio y otros conceptos de base (los más difíciles e importantes), nos hace más completos. Hoy día “bajar” y la velocidad se han adueñado de toda la atención del colectivo, y están guay, pero son “una cosa más” en el MTB. Mi objetivo es transmitir una visión holística de este deporte.

Es muy complejo decirle a una persona que tiene poco control sobre una bicicleta el tratar de tener consciencia sobre su cuerpo en una senda estrecha con unas rocas de frente, un desnivel o un árbol que ha de tratar de esquivar y en un terreno que generalmente desliza. Esa persona estará prestando más atención a cómo poder llevar su bici para no chocarse y su atención corporal estará totalmente reducida. No hay presencia corporal, se entra en un “modo superviviencia” donde parece que logro el objetivo solo por pasar del punto A al B sin caerme. Gran error. El aprendizaje se realiza con gestos analíticos y ejercicios compuestos en un terreno no hostil e ideal, siendo conscientes de los movimientos, y una vez has aprendido con muchas variantes hemos de desarrollar los gestos de manera progresiva en terrenos más reales. Se empieza en plano, en suelo, con pequeñas pendientes, y se va variando. Conocimiento, ideas para trabajar y deberes unido a parques, parkings, calles, bordillos, son nuestros elementos de aprendizaje. No necesitas más. Después, disfruta de lo aprendido en la montaña. Yo lo llamo «mountain bike consciente».

Tradicionalmente nuestros padres nos ayudaban a mantener el equilibrio en bici de pequeños, y cuando nos soltaban TODOS decían la misma frase: “hij@, ya sabes montar en bici”. Hoy día, incluso hay personas que tienen contacto con mis alumnos que nio entienden la necesidad de una escuela de bicicleta. ¿sé esquiar por el hecho de desplazarme por la nieve con unos skis, de cualquier manera? Un deporte en el que lo primero que se hace es elegir un instructor, algo que en MTB solo se hace al final cuando “ya me he caído tantas veces” que tengo miedo. Las caídas no son mala suerte, son el reflejo de hacer las cosas mal, y generalmente de un desarrollo personal y una realidad y ambiciones desvirtuadas que trabajamos en la asignatura de desarrollo personal. Piénsalo y enlazalo con todo lo anterior.

Para terminar, dejamos de lado todo eso material, todo aquello que nos despista de lo que es vivir la experiencia de este deporte y nos ponemos manos a la obra en lo que es transmitir y recibir un conocimiento que se traduce en diversión, reto, seguridad, confianza, una visión holística del MTB.  Por ello distingo un catálogo de niveles o quizá ambiciones de pilotaje o conducción basada en 6 niveles. 0, 1, 2, 3, 4, y 5 a través del cual vamos tocando todas las asignaturas en cada nivel sin perder todos esos conceptos anteriores y con ese mismo fin que acabamos de comentar.
Generalmente el grado de conducción del colectivo, en alto % está entre el 0 y el 1, siendo un grupo pequeño el que se encuentra entre el 1 y el 2 y una minoría un nivel 3. Los niveles 4 y 5 son casi una utopía y suelen ser ciclistas de montaña que de una manera u otra han estado muy vinculados a la alta competición y han insistido tanto en mejorar (de una manera mejor o peor) que pasados muchos años han logrado destacar en la mayoría de asignaturas del MTB.
En GB BIKERS podemos catalogar perfectamente de manera individual o como colectivo y tener un punto de partida sobre el que sabemos qué es lo que sabemos hacer y qué no, entendemos por qué, entendemos qué es lo que nos falta y nos ponemos a la obra de una manera ordenada. Así que, aquí seguimos transmitiendo este deporte de la manera más ordenada, realista, divertida y progresiva que sabemos, y sin perder la esencia de lo que somos.

Si has llegado hasta aquí es que el MTB te gusta, o el texto te ha hecho reflexionar, o te sientes identificado con lo que se cuenta. En cualquier caso aquí estamos para enseñar y transmitir MTB y que los que paséis a formar parte de GB BIKERS viváis la esencia de este deporte y éste pase a formar parte de vuestro yo.